Lo que el porno nos ha traído
Es curioso como nuestra vida sexual se enriquece a base de cosas de lo más absurdo.
El exceso de información en el que vivimos, y que ha resultado ser tan beneficioso como, en ocasiones, perjudicial, nos ofrece una gran ventaja en el ámbito sexual sobre nuestros padres y abuelos. Obviamente, no creo que ninguna de las prácticas sexuales que se salgan de la penetración (sexo oral, masturbaciones conjuntas, sexo anal, sumisión, fetichismo, etc...) sean un invento de últimas generaciones, pero sí creo que, digamos, hace cien años, una pareja normal tenía que ser muy desprejuiciada para atreverse a experimentar tanto como para llegar a desarrollar cualquiera de estos actos que hoy consideramos tan normales dentro de nuestra vida sexual.
En concreto, yo creo que la pornografía (que empezó como medio comercial a mediados de los años setenta) es la que nos ha abierto el camino a muchos.
Me refiero a que muchos de nosotros hemos querido emular a esos "heroes" cinematográficos, copiando posturas y modos con los que satisfacer a nuestra pareja. Es posible, incluso, que muchos hayan aprendido a hacer un buen cunnilingus a una mujer, gracias al porno.
El cine pornográfico ha experimentado una lenta pero progresiva evolución que lo ha llevado a plasmar un tipo de sexo cada vez más agresivo o espectacular.
Por ejemplo, no fue hasta bien entrados los ochenta que se estandarizó la eyaculación final en la boca de la mujer. Algo que es prácticamente obligado en todas las secuencias de sexo contemporáneas. O el sexo anal, igualmente imposible de evitar en casi la totalidad de la producción pornográfica actual, u que surgió a mediados de los noventa. Hasta entonces eran muy contadas (y muy especiales) las situaciones en las que podías verlo.
Así pues, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿El cine porno refleja lo que hacemos en la cama o somos nosotros los que llevamos a la práctica lo que vemos?
Obviamente, no estoy tratando de decir que el porno pueda tener tanta influencia en nuestra vida. Simplemente que seguimos tendencias en el sexo, al igual que las seguimos en la ropa que vestimos, los coches que compramos o los libros que leemos.
Hace quince años, el sexo anal era algo practicado pero poco comentado. Actualmente parece como el Santo Grial de los jóvenes amantes. Para muchos hombres, supone la culminación de la relación sexual... la cima, por decirlo de alguna manera, a pesar de que muchas mujeres lo vean como algo poco atrayente en un principio.
De la misma forma en la que el sexo anal ha sufrido esta evolución, se pueden observar ciertas tendencias que se han puesto de moda en la pornografía actual y que, poco a poco, van teniendo su reflejo en la vida real. Un ejemplo es que los hombres vamos enterrando viejos prejuicios y nos dejamos hacer.
La veterana actriz porno y emiente sexóloga Nina Hartley, se quejaba hace años de los prejuicios que albergaban los hombres hacia su zona anal y los placeres de los que se privaban como consecuencia de ésto.
De un tiempo a esta parte parece claro que este prejuicio se va perdiendo y que los hombres somos cada vez más abiertos a experimentar sin ver por ello nuestra masculinidad amenazada (como si el hecho de tener deseos homosexuales nos hiciera menos hombres). No cuesta encontrar en el cine porno actual ejemplos de esta tendencia. El anilingus (lamer la zona anal) se ha convertido en algo muy habitual y en algunas cintas, incluso, se llega a ver a mujeres introduciendo pequeños consoladores a los fornidos actores.
De la misma forma, esa masculina obsesión por el semen también es un reflejo de la pornografía. De un tiempo a esta parte a los tíos nos encanta ver a nuestras parejas juguetear con nuestro esperma en cualquier zona de su cuerpo.
Supongo que no es difícil encontar más ejemplos de todo esto, algunos sorprendentes, otros menos. Como todo en nuestra vida, todo se basa en la importancia que queramos darle a las cosas, pero no sería de extrañar, que, en diez años, igual que hablamos de películas "de moda", de libros "de moda" o de grupos musicales "de moda", habláramos también, con total naturalidad del sexo "de moda"... "Esta temporada se practica mucho la masturbación conjunta como preámbulo... "
Sería una manera más de desdramatizar el sexo.





Tratando de descubrir los misterios del sexo en esta extraña sociedad que nos ha tocado compartir. Si decidís acompañarme, puede que entre todos consigamos llegar a alguna conclusión... Porque todos somos sexualmente activos ¿no? Pues salgamos del armario y hablemos de ello de una vez.
Versus dijo
El tema del sexo está siempre en el candelero y ocurre con el como con la canción del Riqui Martin,"un pasito palante y un pasito pa trás" tiene huevos que los Griegos,unos siglos ya antes de cristo tuvieran una libertad sexual absoluta y una falta de prejuicios que haría palidecer a la tan alabada Holanda,allí era normal que cualquier hombre tuviera relaciones sexuales con adolescentes de ambos sexos,eran normales las parejas homosexuales (hombre-hombre y mujer-mujer) y un largo etc que realmente no se exactamente hasta donde llega,el caso esque 2500 años después resulta que el sexo gobierna nuestras vidas mas que nunca pero de tapadillo,que el porno es para depravados,que la postura del misionero es el 90% de la experiencia sexual de la gran mayoría,que si a las tías les mola follar son unas cerdas,que para follar con alguien tienes que hacer unas oposiciones porque parece que va la vida en ello....no sé,mierda mierda y mierda.
El porno me encanta,me parece tan digno como el cine y es realmente algo muy parecido,porqueel cine es el reflejo de los sueños de las personas y el porno el reflejo de los sueños húmedos de las personas.
Y que buen campo de aprendizaje.....y lo que mas me gusta del porno por encima de todo es que,cuando te acostumbras a verlo,llega un momento en el que te sale solo tratar y hablar del sexo con mas normalidad y confianza,con mas sentido del humor y poco a poco como otro hecho mas de la vida que no merece mayor importancia y que si hubiera sido tratado con mas normalidad el mundo sería un mejor sitio en el que vivir,la gente sería mas feliz y plena y todos iriamos con la moral mas subidita,que siempre viene bien,porque ir bien follao por la vida es la piedra angular de toda existencia memorable.
Viva el porno.
19 Marzo 2007 | 01:03 AM