Misterios
Todos conocemos el "miedo al compromiso". La mayoría lo habremos padecido, seguramente. Sabemos perfectamente de qué se trata, aunque sólo sea de verlo en los culebrones.
Pero... ¿cómo se le llama a lo contrario de tener "miedo al compromiso"?
"¿Miedo a las relaciones esporádicas"? ¿"Miedo a pasarlo bien"?
El principal problema que veo ultimamente en la gente que me rodea es que todo el mundo parece tener miedo a echar un polvo para pasarlo bien. Sexo sin ataduras ni comeduras de tarro. Creo que es porque a la gente le gusta comerse la cabeza.
Este problema suele darse más entre las mujeres, pero también conozco a muchos tíos con este "miedo indefinible". Rayos, yo lo he padecido alguna vez...
Tengo un amigo. No es feo. De hecho tiene bastante éxito entre las mujeres. Pero su vida sexual es tristísima. ¿Por qué? Porque sólo se relaciona con mujeres a las que les da pánico pasarlo bien.
Su relación con ellas es más o menos la misma que cuando tenía diceséis años. Se enrollan un poco, si hay suerte le dejan meter un poco de mano, y por supuesto ellas ni le tocan.
La consecuencia es que siempre viene llorando sobre lo miserable que es su vida (sexual) y el impresionante dolor de huevos que la acompaña.
Creo que debe tener un imán o algo así para mujeres insatisfechas (¿no sería mejor decir insatisfactorias?).
Pero bueno, ¿cuál es el problema de pasar un buen rato? ¿cuál es el trauma que te va a suponer disfrutar (o proporcionar) de un rato de desinhibido sexo oral? ¿qué le pasa al mundo?
Ejem.
Pero continúemos. Tradicionalmente, las mujeres son menos "activas" que los hombres en este campo. Sin embargo eso no significa que todas las mujeres se repriman ni que todos los hombres sean unos vivalavirgen.
Tengo, por ejemplo, otro amigo cuya capacidad para las relaciones sociales es completamente nula. Hasta tal punto que a día de hoy su única relación sexual ha sido con una prostituta. Es un poco triste. Pero lo realmente triste es que él mismo es el que provoca la situación. No es capaz de alejarse de sus complejos y afrontar una noche de sábado como un buen momento para intentar "pasar un buen rato". Al mismo tiempo, estoy convencido de que sólo puede relacionarse físicamente con una mujer si luego se enamora de ella. Aunque esto último es una teoría personal que aún no ha podido ser comprobada.

Yo mismo tuve una vez un pequeñio flechazo por una chica con la que trabajaba. La verdad es que estaba tremenda, y había una evidente química entre los dos. Por aquel entonces yo estaba con mi novia, aún creyendo que la fidelidad era el modo de vivir en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte nos separe. Pero aún así no podía dejar pasar esa oportunidad. Esa chica me deseaba. Y no lo decía sólo yo. Lo decían mis amigos, y lo que es más definitorio incluso: lo decían las novias de mis amigos.
Pero no me decidía, me podía el miedo. El miedo a traicionar la confianza de mi novia, el miedo a echar a perder nuestra amistad, el miedo al rechazo (por supuesto)... hasta que un día me decidí y le conté lo que sentía por ella (bueno, no exactamente, no le dije que la deseaba sexualmente y que quería hacer con ella cosas que aun no se han inventado, pero confiaba en que ese fuera el mensaje entre líneas). A esa declaración le siguió una intensa charla de varias horas en la que los dos exploramos nuestros mutuos sentimientos (bla bla) y en la que descubrí su innata habilidad para desviar el tema sin decirme claramente "no quiero hacerlo"... la cosa iba y venía acerca de lo que sentimos y pensamos a veces y de lo malo que es actuar sin pensar en las consecuencias y un montón de tonterías más.
Cuando me iba a mi casa sólo podía pensar "¿por qué leches no me ha dicho "NO"?
La respuesta (más o menos), llegó al día siguiente, cuando me llamó a las diez de la noche y me preguntó si me apetecía ir a cenar a su casa... que estaba sola.
Uhmmm... uhmmm... uhmmm

No pasó nada. Os lo adelanto para que no penséis que voy a mantener la intriga hasta el final.
¿Por qué no? Bueno, en su momento me pareció una buena idea no hacer ningun movimiento de aproximación. Ella había dejado clara (mentira) su postura el día anterior y simplemente me había invitado a una cena informal. En su casa. Sola. A las diez y pico de la noche.
Supongo que me merezco todo lo que estáis pensando de mí ahora mismo. Mi único consuelo es pensar que ella tampoco dio ningún paso (aunque podría interpretarse que la invitación fue un paso en sí mismo) por el mismo motivo que yo: mieeeeeeeeedoooooo.
Miedo a pasarlo bien.
¿Habría ocurrido lo mismo si yo no hubiera estado saliendo en aquel momento con mi novia? Nunca lo sabremos, pero seguramente nuestros miedos habrían sido mitigados y nos habría sido más sencillo lanzarnos al vacío. Al menos a mí.
Unos meses después mi relación de pareja cobraba un nuevo rumbo gracias al pacto detallado en mi anterior post, y mi sensación de haber hecho el imbécil aquella noche fue mucho mayor.
Miedo. Eso es lo que nos impide disfrutar del buen sexo la mayoría de las veces.
Qué asco.
Perdamos le miedo de una maldita vez.


Tratando de descubrir los misterios del sexo en esta extraña sociedad que nos ha tocado compartir. Si decidís acompañarme, puede que entre todos consigamos llegar a alguna conclusión... Porque todos somos sexualmente activos ¿no? Pues salgamos del armario y hablemos de ello de una vez.
Isabela dijo
Si, de acuerdo. Es miedo, temor, pánico.. en fin...
Sin embargo, creo que hay momentos en que la vida te pone esas "oportunidades".
A mi me ocurrió. Siempre he tenido relaciones afectivas muy estables. Luego de una ruptura que me dejó bastante "adolorida", comence a darme cuenta que había algunos hombres que querian SOLO SEXO.
Me sorprendí....
Isabela
19 Septiembre 2006 | 02:46 AM